Tu página de links en dos minutos, con un nombre de usuario propio. Tu dominio, tu SEO y un botón que te devuelve todo lo que hay dentro. Viene incluido, y sin tarjeta.


Instagram te da un solo campo para poner un link. TikTok, otro. LinkedIn, otro más. Un link en bio es la página que va en ese campo: una sola dirección, estable, que abre todo lo demás. Cambias lo de adentro cuando quieres y el link de tu perfil sigue siendo el mismo.
Hace falta un correo y los links que ya pegas en tus publicaciones.
Tu página responde en un nombre tuyo. El campo lo comprueba mientras escribes y te dice si sigue libre.

Pegas una URL y el bloque vuelve con el título y la imagen de la página a la que apunta. Arrastras las filas al orden que quieras y apagas las que ya no van.

Un interruptor pone la página en línea. De ahí compartes la dirección, o el código QR que te da la página, donde tenga que ir.

Porque el link de tu bio es el único lugar de tus redes que controlas tú, y cada vez que lo cambias por una promoción puntual pierdes todo lo demás.
Tu último trabajo, la tienda, el boletín y el calendario de turnos viven juntos. Actualizas la página y no tocas ningún perfil.
Las plataformas cambian el algoritmo cuando quieren. Tu página no. Quien la guarda vuelve a encontrarte igual dentro de dos años.
Cuántos clics recibió cada link, todos los días, sin pagar un plan aparte. Con eso decides qué va arriba.
Pones los que quieras, los ordenas como quieras y los apagas cuando ya no van.
Ocho plantillas diseñadas y seis temas. Eliges una y tu página queda vestida; la cambias cuando quieras.
El número al lado de cada fila, desde el primer día y sin plan aparte.
Para el envase, la tarjeta o el cartel de la tienda.
Un campo de suscripción en tu página, y la lista te la llevas cuando quieras.
Apunta un dominio tuyo a tu página y responde ahí, con el certificado resuelto por nosotros.
Eliges una y la página queda vestida: la tipografía, los rótulos de sección, la forma de los botones y, en dos de ellas, dónde va cada pieza de la página. Tus links y tu texto se quedan donde estaban.
Clics por link y por día, de dónde llega la gente y qué link se lleva la atención. Lo suficiente para decidir qué poner arriba, sin un panel que nunca vas a mirar.
Crear mi página
La comparación completa, sin asteriscos. Si encuentras algo que allá está y aquí falta, dínoslo y lo agregamos.
| linkfree | ||
|---|---|---|
| Links ilimitados | Sí | Sí |
| Plantillas y temas | Ocho plantillas y seis temas, todos | Temas básicos |
| Tu propio dominio | Incluido | Solo en el plan pago |
| Analítica por link | Clics por día, desde el primer día | Clics y visitas básicos |
| Captura de correos | Incluida | Solo en el plan pago |
| Llevarte tus datos | Tu página y tus estadísticas, en un clic | Sin exportación |
| Precio | 0 €, sin tarjeta | 0 €; lo de arriba, desde 4,50 €/mes |
Precios y límites tomados de la página pública de Linktree, septiembre de 2026.
Sí. Las plantillas, tu propio dominio, los clics de cada link y la exportación están en cualquier cuenta. No hay ningún plan pago al que subir, y ninguna pantalla pide una tarjeta.
Al pie de cada página publicada hay una línea pequeña que dice “Made with linkfree”, y ahí se queda. Es como la gente encuentra el proyecto, y es todo lo que tu página devuelve a cambio.
Sí, en cualquier cuenta. Agregas un registro DNS en tu proveedor y tu página responde ahí, con el certificado resuelto por nosotros. El dominio lo compras y lo renuevas a tu nombre: si lo quitas aquí, en tu proveedor no cambia nada.
Tu página se sirve como HTML de verdad, así que un rastreador la lee sin ejecutar nada. El título y la descripción los escribes tú, y la página entra en el sitemap en cuanto tiene un bloque.
Te llevas todo antes de que importe. El botón de exportar te da un HTML autónomo de tu página y un JSON con los bloques, las estadísticas y los suscriptores. No se pide nada a cambio ni se guarda nada para un plan.
No. Escribes tu correo, te llega un enlace y ese enlace te deja dentro. Dura una hora y se abre una sola vez.